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Una avioneta de la empresa Aerodiana que realizaba un vuelo turístico se precipitó a tierra y se incendió este sábado 1 de agosto sobre un predio agrícola en el sector Pueblo Viejo, a unos seis kilómetros de la ciudad de Nasca, en la región Ica, Perú. El siniestro ocurrió alrededor de la 1:00 de la tarde, cerca del aeródromo María Reiche, y dejó un saldo de 13 fallecidos: 11 turistas, el piloto y el copiloto. No se reportaron sobrevivientes entre los ocupantes de la aeronave.

La avioneta había partido desde el aeropuerto de la provincia de Pisco con destino a los geoglifos de las Líneas de Nasca, pero minutos después del despegue perdió contacto con la torre de control y se accidentó a pocos minutos de llegar a su destino. Residentes de la zona que presenciaron el impacto reportaron que la aeronave ardió en llamas tras una fuerte explosión al momento del choque contra el terreno.

Sin sobrevivientes: el fuego dificultó el rescate

La Compañía de Bomberos Número 82 acudió al lugar y logró controlar el fuego, aunque el incendio dificultó las labores de rescate en la zona. Equipos de emergencia y autoridades se desplazaron hasta el predio agrícola para ejecutar las tareas de atención e iniciar las investigaciones que permitan establecer las causas del accidente. El área permanece acordonada mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en el lugar.

Hasta el momento, las causas del siniestro permanecen bajo investigación. Las autoridades señalaron que aún no se ha determinado la nacionalidad de todos los pasajeros, aunque de manera preliminar se informó que entre las víctimas habría turistas italianos. Las autoridades locales y nacionales iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer lo ocurrido y brindar información oficial sobre la identidad de los fallecidos.

Zona de vientos extremos

El accidente se produce en un contexto de condiciones meteorológicas desfavorables en la región Ica. El 31 de julio, dos avionetas que retornaban al aeródromo María Reiche, en el distrito de Vista Alegre, debieron ser desviadas al aeródromo de Marcona por vientos superiores a los 40 kilómetros por hora y baja visibilidad provocada por polvo en suspensión. Como medida de precaución, las operaciones de sobrevuelo sobre los geoglifos habían quedado suspendidas hasta este sábado 1 de agosto.

El siniestro generó conmoción en la región, donde los sobrevuelos turísticos a las Líneas de Nasca —declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco— constituyen una actividad habitual y representan uno de los principales atractivos turísticos del Perú. Aerodiana, la empresa operadora de la aeronave accidentada, ofrece servicios de sobrevuelo sobre los geoglifos, además de chárter privado y carga aérea.