Escuchar artículo

El Índice Pyme de Actividad Económica (IPAE) de la Federación Económica del Chaco cerró agosto con una caída interanual del 8,1%, un acumulado anual del -6,9% y una suba intermensual desestacionalizada del 1,0% – la cuarta consecutiva -. La foto y la película, otra vez, cuentan cosas distintas: mes contra mes la economía pyme deja de caer, pero contra un año atrás el pozo se hace más hondo. La mejora interanual que insinuaba el otoño se dio vuelta, y agosto profundiza el rojo respecto del -7,0% de julio. Detrás del promedio persiste una marcada dispersión sectorial. La brecha entre el rubro de mejor y peor desempeño alcanza los veintitrés puntos porcentuales: mientras Calzado, Indumentaria y Textiles avanza 4,8% interanual, Servicios Personales y Profesionales retrocede 18,8%. Cinco de los siete rubros relevados cerraron el mes en terreno negativo y dos en positivo, pero las subas no expresan una recuperación del ingreso: responden al calendario agrícola y a instrumentos de financiación puntuales. El componente cualitativo del relevamiento describe un consumo que se sostiene sobre soportes transitorios. La pérdida de poder adquisitivo y la falta de circulante vuelven a concentrar las menciones, con foco este mes en el peso de los costos fijos: la tarifa eléctrica al sector comercial aparece de manera recurrente como un factor que se traslada directamente a precios. La respuesta comercial es homogénea y defensiva – descuentos, combos, ofertas y financiación con tarjeta – y confirma un patrón que se repite mes a mes: se defiende el volumen a costa del margen. Por el lado de los costos, los relevados identifican tres frentes El primero es el precio de la materia prima y la mercadería. El segundo, la carga de costos fijos para operar en la formalidad – aportes patronales, costos bancarios, posnet, energía -, calificada de insostenible en varias respuestas. El tercero, el sistema financiero: se reiteran las menciones a cheques rechazados, mora y otorgamiento indiscriminado de chequeras por parte de la banca privada como obstáculos concretos para la cadena de pagos de las empresas más chicas. A esto se suma la competencia informal – ventas callejeras y online – sobre el comercio formalmente establecido. Servicios Personales y Profesionales es el rubro más comprometido del relevamiento: −18,8% interanual, 0,0% mensual y −10,6% acumulado. La caída se profundiza frente a julio (−12,7%) y el estancamiento mensual no muestra señales de piso, en un deterioro sostenido desde el pico de febrero de 2025. El análisis combina una demanda débil – abundan los pedidos de presupuesto y las consultas que no se concretan en ventas – con una carga de costos fijos para operar en regla percibida como insostenible. La competencia informal y la cercanía con la frontera se repiten como condicionantes estructurales del sector. Industria Manufacturera retrocedió 17,7% interanual, con −0,4% mensual y −13,4% acumulado. Es el segundo peor desempeño del mes y ubica al rubro en el tramo más bajo de los últimos dieciocho meses: no logró recomponerse desde el desplome de marzo (−16,3%). El diagnóstico no pasa por la demanda sino por la estructura de costos y el financiamiento: el reclamo más nítido del sector es la necesidad de acompañamiento crediticio a tasas acordes a la situación actual. El clima es de cautela, con alta indefinición en materia de inversión y decisiones postergadas a la espera de condiciones más previsibles. Alimentos y Bebidas cayó 10,3% interanual, con un acumulado de −9,8% y una mejora mensual del 1,3%. El rubro corta el tramo más profundo de julio (−14,9%) y rebota en el margen, aunque la comparación interanual continúa firmemente en negativo. Los comercios ubican el problema en los sueldos bajos y la escasez de circulante, agravados por el peso de los costos fijos —con foco en la tarifa eléctrica al sector comercial— y por la falta de puestos de trabajo. Los márgenes son descriptos como extremadamente delgados. Ferretería, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles registró el mayor avance mensual del relevamiento (+2,7%), aunque cedió terreno en la comparación interanual (−7,6%), con un acumulado todavía negativo (−3,6%). La lectura es de dos velocidades: mejora mes contra mes pero perdió el terreno positivo alcanzado en junio (+7,5%). La actividad del campo y la financiación operan como impulsores genuinos de la demanda, mientras el sistema financiero concentra el malestar: los cheques rechazados y la mora bancaria golpean de lleno la cadena de pagos. Aun así, la expectativa a doce meses se inclina con claridad hacia la mejora, apoyada en la reactivación de la construcción como traccionadora del resto del comercio. Farmacia y Perfumería cayó 1,9% interanual, con −6,7% acumulado y un leve retroceso mensual del 0,2%. La serie confirma la recuperación sostenida desde el piso de marzo-abril: agosto se ubica prácticamente al ras del cero y marca el mejor registro interanual del último tramo. La demanda de la línea farmacéutica, relativamente inelástica, amortigua la caída frente a otros rubros más expuestos al gasto discrecional; el freno se concentra en la perfumería y en el desvío del consumo hacia canales informales —ventas callejeras y online—, con reclamos explícitos de mayor control sobre esos circuitos. Despacho de Combustible lidera el relevamiento con +1,8% interanual, +3,1% mensual y +5,9% acumulado, aunque desacelera respecto de los picos de febrero-abril. El sostén es exclusivamente productivo: el movimiento agrícola y el cierre de la campaña de cosecha explican la demanda, sin estrategias de descuento o financiación entre los factores mencionados. El dato más relevante es de composición interna: la mejora está traccionada por el gasoil – termómetro de la actividad de agro, industria y logística – mientras las naftas retroceden, con menciones a caídas del orden del 15% interanual en litros. La suba, entonces, refleja actividad productiva más que consumo vehicular particular. Calzado, Indumentaria y Textiles sostuvo el mejor desempeño relativo del relevamiento, con +4,8% interanual, +0,8% mensual y +0,9% acumulado, consolidando tres meses consecutivos en terreno positivo tras el bache de marzo-mayo. El repunte se apoya en una fuerte impronta comercial – ventas con tarjeta, combos y promociones de temporada – y en expectativas mayoritariamente favorables. Convive,

La entrada La actividad económica pyme cayó 8,1% en agosto y acumula un retroceso de 6,9% anual en Chaco se publicó primero en CHACODIAPORDIA.COM.